La Literatura, igual que el resto de las artes, siempre ha sido el reflejo de las inquietudes y las angustias del hombre, de sus creencias, de los acontecimientos históricos y de lo que sucede en el ámbito social contemporáneo o futuro. El interés del hombre por narrar lo que sucede, a través del uso de la palabra escrito u oral, y de hacer llegar esas expectativas a otros hombres ha supuesto un elemento clave para el progreso de la Humanidad. Además, el uso de la estética en la literatura ha ayudado a generar en los lectores el placer por las narraciones que les conduce a lugares y tiempos inimaginables. Pero si por algo destaca la Literatura como arte es porque ha sido capaz de representar aquellos aspectos sociales que caracterizan a una época determinada y de convertirse en herramienta fundamental para la denuncia Social.

El Gótico como corriente literaria no nació con voluntad de denuncia, pero la marginalidad que representaba, el suspense y la propensión a lo macabro lo hicieron ideal para mostrar las crudas e injustas realidades que vivía la sociedad de la época. Además, los literatos mostraban a menudo en sus narraciones las carencias, los prejuicios y las heridas que definían a esta época convulsa de la Historia. Las obras literarias de este periodo muestran las dificultades sociales de una forma cruda y singular y hace que el lector no sea indiferente a los acontecimientos del momento.

Aunque el género nació en Europa, el Nuevo Continente lo perfeccionó con exponentes tales como Edgar Allan Poe, en quien nos centraremos por su visión y obra, muy propias de la cultura estadounidense del siglo XIX. Sus ideas conservadoras, su concepción puritana del ser humano y del mundo, su vida desgraciada y sus textos truculentos son el ejemplo perfecto de un escritor atormentado, cuyas obras quedan al servicio del público y la moral del pueblo.

La premisa del presente proyecto se basa en que los temas tratados en el Gótico Americano y las opiniones sobre ellos son parecidos a los de los EEUU actuales. En los últimos años hemos asistido a la radicalización de la Nación de la Libertad y en 2021 aún vemos sus trazas en las políticas y discriminaciones. Mediante la investigación y el análisis del pasado y el presente del país hemos decidido analizar y establecer un paralelismo entre ambas épocas. Para conseguirlo, investigaremos la historia y las obras, especialmente de Poe pero también de otros autores del Gótico Americano, interpretándolas para extraer el pensamiento del momento. Como segunda parte, ahondaremos en las políticas más tradicionalistas de la América del siglo XXI, las impuestas por el ya expresidente Donald Trump y todos sus votantes. Así pues, trataremos de extraer puntos comunes para poder crear un universo conceptual con su propio lenguaje estético que sea capaz de transmitir, mediante una colección de moda, nuestras propias conclusiones.

A partir de este análisis, hemos desarrollado nuestra propuesta de colección que se basa en tres conceptos principales: el vacío, lo envolvente y lo atrapado. Bajo estas premisas hemos diseñado quince en los que el Gótico Americano ha sido un referente estético y conceptual clave. Así, nos hemos servido de sus técnicas de creación de efecto para aplicarlas tanto en el sketchbook como en los diseños.

El resultado es una colección de otoño-invierno, monocromática, de color negro, una tonalidad que casa perfectamente con la estética y la idea a transmitir, recuperando la idea del “monstruo” como algo que invade, las prendas engullen a quien las lleva y las sume en la oscuridad. Mediante tejidos gruesos y texturas aparentes mostramos los efectos de la opresión, el dolor, la desesperación y el ciclo, todos elementos básicos de este proyecto. Así pues, y con el objetivo de plasmarlos lo mejor posible, los largos llegan hasta bajo la rodilla o los tobillos, prendas gruesas y que cubren la totalidad del cuerpo, pero que a su vez dejan intuirlo gracias al uso del vual en un juego de sombras e intuiciones, apelando a la sensualidad velada propia del Gótico. Pero las combinaciones de tejido no se limitan al vual, muchas de las prendas se conforman de dos materiales distintos, mostrando la disparidad y lo heterogéneo de una sociedad que trata de ofrecer una visión de unidad que no es real. Por esta razón, las costuras destacan, para mostrar una brecha insalvable. Los cierres son aparentes y se basan en tiras que envuelven el cuerpo y lo aprisionan en una referencia al ciclo temporal del que no podemos escapar. Con la misma intención estas tiras se abrochan al revés, para dificultar la entrada y salida de las prendas; se superponen capas, los cuellos son altos y estrechos y los volúmenes anchos. Aunque abundan las prendas rectas y las manipulaciones geométricas, aparecen elementos redondeados que aportan contraste, la vulnerabilidad respecto a la dureza. Cada diseño muestra las experiencias y emociones que nos ha transmitido la realización de este proyecto teórico. El objetivo es una colección asfixiante e inquietante, que cause la incomodidad sin llegar al horror, basándonos en la sugestión, que hagan que tanto el usuario como el espectador experimenten la desigualdad, la obstaculización y la violencia pasadas, presentes y futura.

Júlia Cabús Garcia

Graduada en ESDi, septiembre de 2021