Diseño en la era pospandemia

El tejido sobre el que habíamos construido nuestra vida cotidiana se ha transformado en menos de un año. Como si de una obra de ficción se tratara, la Pandemia nos ubica en una sensación de incertidumbre y desconcierto sólo descrita en las novelas de J.G. Ballard.  Asistimos a un episodio de nuestra Historia que nos describe un innegable cambio de ciclo en el que las circunstancias a las que nuestra vida rápida nos ha trasladado, aceleradas por la presencia de Covid 19, deben replantearse.  Esta situación nos conduce a una modificación de los relatos sociales que se definían a partir del fenómeno del hiperconsumo como sostén del progreso y el desarrollo. Así, las corporaciones sociales, políticas y económicas se ven obligadas a replantear la forma en la que concebimos y hacemos las cosas.

En este tiempo de pandemia han comenzado a surgir nuevos discursos que apuestan por una toma de conciencia de todos aquellos factores que han dado lugar al agotamiento del planeta. La sostenibilidad social y medioambiental ahora comienza a ser un objeto primordial, no una alternativa.

En este contexto, no sería descabellado construir nuestro relato social entorno a un racionalismo sostenible y local en la que el Diseño sea el eje vertebrador.  En este sentido, decía Raúl Belluccia[1] que las sociedades que no incorporan Diseño en su forma de generar productos, servicios y experiencias difícilmente podrán progresar de forma coherente. En la era poscoronavirus, esta disciplina es una herramienta clave que permitirá dar respuesta a todas las necesidades de esa sociedad que busca ser más eficiente desde el punto de vista ambiental, económico y relacional.

En tanto que disciplina que se define por la acción, por hacer cosas y buscar soluciones a las certidumbres de lo cotidiano, el diseño es clave. Un ejemplo de esto es el hecho de que, en plena crisis, ha sido determinante a la hora de buscar soluciones a la falta de material sanitario de primera necesidad. En España, por ejemplo, la ausencia de respiradores artificiales en la primera ola de la Pandemia hizo que empresas de automoción como Seat y centros tecnológicos como Leitat se unieran para fabricar modelos exprés que salvaron muchas vidas. En este caso, Tecnología y Diseño permitieron minimizar en tiempo récord los efectos derivados de las carencias que presentaban las Unidades de Cuidados Intensivos.  En este contexto, la fabricación 3D también se convirtió en clave para el desarrollo de viseras y gafas para proteger al personal sanitario y los diseños de estos productos han impulsado una de las acciones solidarias más interesantes que hemos vivido en estos tiempos extraños.

Esto son sólo ejemplos de la importancia que tiene el Diseño como disciplina en la creación de soluciones y de gestor de solidaridad social. Si unimos ambos conceptos, nos acercamos a la indiscutible función social del Diseño.  Noberto Chaves[2] decía que se genera porque todo lo que el Diseño produce va dirigido a la sociedad e incide en ella, y busca facilitar la integración de las personas y solucionar problemas cotidianos.

Por esta razón, el Diseño debe interpretarse como el mediador entre una comunidad de individuos y el sistema sociopolítico que la gestiona. Se trata pues de una disciplina capaz de plantear soluciones que permitan recuperar la seguridad ciudadana y la credibilidad en el sistema, debilitado por las diferentes crisis que se han derivado de la Pandemia.

El Diseño y su capacidad transformadora son pues el mecanismo que ayudará a la comunidad poscoronavirus a generar nuevos relatos sociales basados en la búsqueda de productos, servicios y experiencias que sean más solidarios y sostenibles. La reindustrialización de países como España o México, a partir de la lógica de la industria 4.0 y de la producción local, también tendrá en el Diseño Social un aliado fundamental.

ESDI

Encarna Ruiz Molina

Doctora Encarna Ruiz Molina
Directora del Departamento Universitario de Teoría y Análisis del Diseño
ESDi- Universitat Ramon Llull

[1] Belluccia, R. (2007). El diseño gráfico y su enseñanza: ilusiones y desengaños. Buenos Aires: Paidós.

[2] Chaves, N. (2008). La función social del diseño: realidades y utopías. Recuperado el 6 de octubre de 2008,