Durante el último encuentro de la Asociación Internacional del Color, Intercolor, en Helsinki, planteamos la posibilidad de realizar una carta totalmente blanca. El dilema surgió a partir de analizar el valor cultural que tenía este color y los matices que se asociaban a él. Después de mucho discutir, acordamos que el blanco era el tono perfecto para representar el momento social en el que nos encontrábamos, en el que la crisis provocada por el Covid, la Guerra y la situación financiera de Europa implicaba pararse como civilización e impulsar otras formas de hacer. Como si del lienzo en blanco de un pintor se tratara, la Sociedad debe iniciar acciones novedosas que sirvan de base para establecer nuevas dinámicas de relación, de intercambio, de acción. Este es el punto de partida de nuestra propuesta Spectrum, una carta cromática para la temporada primavera/verano 2024, que fue impulsada por la delegación italiana y que recoge esta perspectiva de volver a replantearnos nuestro sistema social.

Pero el blanco es un color lleno de matices interesantes que vamos a intentar analizar a continuación. Para comenzar, se considera como el más puro y perfecto de todos tonos. De hecho, es el único color que no está asociado a ningún valor negativo. El blanco es positivo en todas las culturas y lo ha sido también en todas las etapas de la historia del hombre.

A pesar de ser el color del duelo en algunas culturas, no tiene una connotación negativa puesto que supone el paso del ser querido a una etapa superior de su vida: el paraíso o la resurrección. En la religión cristiana el blanco es el color que simboliza este concepto y que se emplea para representar la luz y la pureza que emana de vínculo divino. Dios está asociado a este tono y todo lo que envuelve el misterio en esta creencia es blanco: la hostia de la comunión, el traje de los sacerdotes (no de los arzobispos ni cardenales, que se representan con el morado, color del poder), de los monaguillos o de los niños que hacen la primera comunión. En la antigua Grecia, el blanco era el color de los dioses y representaba la inmortalidad.

No obstante, se trata de uno de los colores menos valorados por la población: casi ninguna persona lo incluye en sus colores favoritos y hay quien incluso asegura que no se trata de un color. Pero esto es absolutamente un error En sentido estrictamente científico, desde la teoría óptica, el blanco es más que un color porque supone la suma de todos los colores de luz.

Si nos planteamos el blanco desde la perspectiva industrial, es preciso tener presente que se trata del color que más se produce en todos los sectores y se utiliza en todo tipo de materiales y texturas. En el arte es el color más importante para los pintores; y el marketing lo emplea fundamentalmente como sinónimo de frescura, limpieza e higiene, por lo que lo encontramos en productos médicos, relacionados con la salud y el cuidado personal. También es frecuente encontrar el blanco en tecnología, porque este tono evoca simplicidad y neutralidad, lo que hace que sea el color favorito para los fabricantes de electrodomésticos. En automoción el blanco es más vendido (39% de todos los automóviles vendidos en España en 2018 eran blancos, según Axalta Coating Systems)

Valores sociales del blanco

La palabra española “blanco”, tal y como sucede en otras lenguas de origen latino, procede del término germánico “blank”, que era la forma en la que los teutones designaban a sus mejores caballos, caracterizados por ser más claros y fuertes que los demás. Estos animales destacaban del resto y por eso se les designaba con este vocablo que significaba brillante, reluciente. El latín asumió el término germánico y con él reemplazó a “albus”, palabra que se empleaba para designar aquello que era lo más claro En este sentido, el español asumió los dos términos y adoptó “albus” para referirse a aquello que se refiere a lo extremadamente claro, palabra de la que proceden albino o alba. Mientras que reservó Blank para asignar al color que simbolizaba la pureza, la inocencia, la luz, la bondad, la inocencia, la tranquilidad, la igualdad, la paz y la unidad.

Por otra parte, socialmente hablando el blanco también es signo de comienzo de algo nuevo: el huevo blanco es el elemento que se emplea para referirse a esto, y la leche materna es el primer alimento que tomamos al nacer. Por esta razón, el blanco tiene una relación interesante con el inicio de las nuevas etapas y la renovación de las cosas. Esto explica que en etapas donde los movimientos ideológicos, políticos y económicos son muy acelerados aparezca el blanco como color que neutraliza la explosión social que se pueda generar en los entornos sociales. La cultura del blanco, en este sentido, está asociada a la calma, lo neutral y la tranquilidad. Aunque también a valores como la libertad, la igualdad y la fraternidad promulgados por la revolución francesa y que se representaron con este tono.

El blanco también es un color que se asocia a lo femenino y a lo frágil. Es un nombre de mujer, Blanca, y por eso se emplea en la moda como sinónimo de sutiliza, sensibilidad, belleza, inocencia y juventud y frescura. Las novias se visten de blanco, lo mismo que la puesta de largo, ceremonia que se usaba hasta bien entrado el siglo XX para celebrar la mayoría de edad de las chicas de clases superiores, se representaban con un vestido blanco. En este sentido, la feminidad está asociada a las flores que son de este color y que representan estos valores marcadamente femeninos y muy empleados en el marketing de las grandes marcas de moda, complementos y cosmética.

Tipos de blanco

Desde el punto de vista de nuestra percepción del blanco asociado a distintos tipos de materiales y texturas, podemos decir que se trata de un tono que hace que estas materias primas destaquen al máximo y esta es la razón fundamental por la que el blanco se utiliza en el interiorismo y el textil hogar como uno de los tonos más importantes. Además, es un color que simula muy bien las imperfecciones de la pared o el techo. Y suele combinar perfectamente con los materiales naturales como la madera, la piedra o el cristal.

En las prendas de vestir, el blanco es un material que se utiliza mucho con el algodón y tejidos vaporosos y ligeros, como gasa y seda. En este sentido, el tono ofrece a la materia una sensación aún mayor de frescura y nobleza. Los griegos fueron los primeros en utilizar estos materiales y el color blanco impregnados en ellos para representar los pueblos de sus deidades. El blanco, esta civilización, era sinónimo de juventud y elegancia.

Por último, el blanco sobre blanco, es decir prendas sólo de este color, se emplean con frecuencia en las temporadas de primavera verano, y así será también en 2024.  Las grandes marcas de moda lo utilizan con frecuencia, por su valor simbólico y su relación con la juventud y la elegancia. Un ejemplo relacionado con el mundo de la perfumería es que Chanel número 5, durante muchos años, se ha vendido dentro de una caja blanca con letras en negro.

Encarna Ruiz Molina

Dra. Encarna Ruiz Molina

Directora de ESDiColor_LAB

Intercolor España

 

Encuentro de Intercolor en Helsinki, mayo de 2022

Sesión de trabajo de Intercolor

Editorial de Vogue 2016

Dolce and Gabbana 2021

Packaging de Chanel número 5